ROMERIA DEL 1 DE MAYO DE 2010 A SEGOVIA.
Querida Familia en Cristo,
"Gloria a Dios" "Bendito y Alabado sea Nuestro Señor"
SÍ, hoy por generosidad de un Dios tan grande como el nuestro, podemos
hablar de "FAMILIA" y con mayúsculas y en negrita. Ayer fue un día en que
la Renovación Carismática Católica de la Diócesis de Alcalá de Henares, de verdad
que se renovó. Salió un grupo de gente (aproximadamente 100 personas), de buena
gente (es cierto que yo –no puedo hablar por otros- no soy tan bueno, pero con el
tiempo ya veréis), unos nos conocíamos, otros no, a la salida éramos los grupos de
la RCC de Alcalá de Henares, pero a la vuelta …, a la vuelta éramos la RCC de Alcalá,
una auténtica piña.
Quiero, estoy seguro que en nombre de todos los que fuimos a la Romería, dar gracias
al Señor por ese maravilloso día que nos preparó. Es que no hay nada como viajar con
la Agencia ES (Espíritu Santo). Si bien es cierto que algunos de sus empleados somos
bastante incompetentes, lo cierto es que siempre acaba resolviendo todo el propio
dueño de la Agencia. Ayer fue uno de esos días en que el Jefazo tomo las riendas.
Todo estaba perfectamente (humanamente) programado, tanto lo que íbamos a ver, como
los propios horarios. Pues bien, comenzamos por dejarnos a todos los miembros del
Grupo “Alegría de la Fe” que venían a la Romería en Alcalá de Henares; ni más ni menos
que a 8 personas. Claro, al montarnos en el autobús no se me ocurrió otra cosa que
decir que “quien no haya venido que levante la mano”, y como nadie la levantó ….
Resuelto el pequeño problema -el Jefe que le puso a alguien en la cabeza que nos
faltaba gente- por fin camino de iniciar nuestra romería.
Al llegar a Segovia, tres cuartos de hora tarde por el pequeño incidente, resulta que
el autobús no podía ir por la carretera que nos llevaría al Monasterio de San Juan de
la Cruz, por lo que hubo que buscar rutas alternativas. Por fin llegamos, a eso de la
una (cuando estaba previsto llegar a las 11.30). Pero, ahí estaba el Espíritu Santo
para derramarse … Dio comienzo su trabajo de transformación, empezó a tocar corazones
y se inició la renovación. Misa espectacular concelebrada por el P. Pablo y el P.
Noble, en la que participó un ministerio de música y alabanza “mixto” que lo hizo muy
bien. Al finalizar, 2.30 de la tarde, cualquiera le decía a los Carmelitas que nos
enseñaran el huerto y la cueva de San Juan.
Total que a comer todos, pensando en seguir con el programa marcado. Pero … El Jefe
tenía otros planes. Había que “compartir”, aunque no el jamón que cocinó Luis, que
“dicen” estaba muy bueno. A las 4 de la tarde, hora prevista por el cielo -nos avisaron
empezando a llover-, entramos en el santuario de la Fuencisla, donde el Señor siguió
derramándose durante un precioso rosario. Esta vez el Señor dejó claro que no tocaba
ver el Santuario (la guía, por primera vez en su vida había tenido que ir a urgencias
por una bajada de tensión, pero no preocuparos que está bien) A continuación era hora
de ir a Segovia, total que nos montamos en el autobús y empezó a llover con fuerza
hasta que llegamos a Segovia. Allí, claro está, dejo de llover. Algunos siguieron de
cháchara, tomando un café y conociéndose mejor, y otros, todos juntos, con la guía
inesperada e inestimable del P. Pablo (tampoco pudo ser que viniera el guía que
esperábamos), visitamos la catedral, que por cierto es una auténtica preciosidad.
De nuevo todos juntos al autobús y, junto al Señor de regreso a casa.
No faltó nada de lo típico, eso de que se pierda un niño –menudo susto- que rápidamente
apareció, que alguien no llegue al autobús –justo la persona de la que nadie tiene el
número de móvil- y haya que ir a buscarla –aunque apareció antes de tener que empezar
a subir las escaleras, menuda subida-, que alguien se enfade conmigo, también es normal,
puesto que soy dado a meter la pata, pero ahí estaba el Jefazo para solucionarlo todo y
llevarnos contentos y felices de vuelta a casa.
Finalmente dar las gracias, siempre al Señor, pero también al P. Pablo, siempre ahí,
donde el Señor le había puesto, como el mejor de los apoyos, al P. Noble, excelente
canguro de los/as adolescentes y, especialmente al anterior equipo diocesano y en
particular a Carlos Cortes –por cierto el pastel de Mª José, su madre, doy fe de que
estaba de chuparse los dedos; a ver si aprendes Luis-, por habernos preparado este
encuentro tan maravilloso con Nuestro Padre en unión –comunión- de todos los hermanos
de la Renovación Carismática Católica de Alcalá de Henares.
En otra ocasión, si Dios así lo estima, conoceremos la cueva de San Juan de la Cruz,
Nos enseñarán el Santuario de la Fuencisla y nos guiarán por la Catedral de Segovia,
pero …, aunque lo preparemos así, siempre tener en cuenta que el que decidirá será
Nuestro Señor, único que sabe que nos conviene.
Y la próxima, si Dios quiere, …
PENTECOSTÉS
Unidos en oración, recibid un fuerte abrazo en el Señor
Ricardo Galdón, Coordinador Diocesano.
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